18 de marzo de 2012

¿Corremos, o tomamos la foto?

¿Qué vale más ante una emergencia: salir corriendo para protegernos de un incidente o tomar una foto para subir a nuestras redes sociales y que tus amigos se enteren que estás en el lugar de los hechos? El sábado 15 de marzo en horas de la noche, un aviso luminoso del centro recreativo Divercity, ubicado a las afueras del centro comercial Buenavista II en el norte de Barranquilla, estalló y causó pánico entre los cientos de visitantes que alberga el edificio en un fin de semana familiar.

28 de enero de 2012

Insomnio




De luces apagadas, de sentimientos por el suelo..

de frío desolador, de piel confusa...

de pupílas dilatadas con fijación por el techo...

de pies descalzos rozando los bordes del abismo...

de rodillas descubiertas ante la oscuridad...

de oídos quisquillosos que se resisten a escuchar el silencio...

de ovejas rebeldes decididas a quedarse de mi lado...

de fuerzas en espiral, de luces tenues que se burlan de la luna...

de todo aquello entre lo hecho, lo incompleto, lo vacío y lo lleno...

de mirar con desespero la maldita aguja del reloj

de aprender a contar, restar, dividir, pero nunca multiplicar

de miedos y fantasías, de truenos y volcanes, de aspas flotantes en mi espacio sideral..

de morir, de vivir, de las cenizas nunca volver y del polvo jamás carne ser...

de frío desolador, de piel confusa...

de pupílas dilatadas con fijación por el techo...

de un idiota confundiendo el cielo y cantando en coro aquella melodía desgraciada e ínfima...

aquella que lo hace ser más idiota, más débil todavía...

28 de diciembre de 2011

Lo que más escuché en el 2011


De este 2011 puedo destacar tantas canciones que fue interesante descubrir y que a la vez me será muy grato recordar cuando esté en otros momentos de mi vida. Este año no quise hacer un listado para enumerar lo mejor o lo peor, solo describir cúales son esos temas que hicieron una marca indeleble en este año que termina.

Up N’ Down – Britney Spears
Lo confirmo, las canciones que aparecen en los bonus tracks de los álbumes de Britney Spears terminan siendo las mejores de todo el trabajo. Este es el caso de “Up N’ Down”, que aparece en el Deluxe Edition de “Femme fatale”, considerado por muchos (no es mi caso) como uno de los mejores del 2011. El pegajoso coro lo es todo en la canción. Ni hablar del precoro. Una verdadera canción para bailar y disfrutar.
 
Princess of China – Coldplay feat. Rihanna
Muchos al escucharla la primera vez la catalogaron como un “fracaso”. No fue mi caso, y tuve esperanzas en la canción. Así fue. Una de las mejores canciones del 2011 sin duda. Rihanna logra con su voz complementar el tono de Chris Martin, y juntos hacen el que, para mí, es el dueto del año. La canción es bastante ecléctica y confusa al inicio, y aunque pretende ser más del estilo de la artista de Barbados, el coro deja reflejar que es hecha 100% por los chicos de Coldplay.  

Up in Flames – Coldplay
Cuando pides calma, sobriedad y dolor al mismo tiempo, Coldplay llega con este clásico de su último álbum “Mylo Xyloto”. Esta fue la última canción creada. Ya el álbum estaba listo para su etapa final, pero a Chris Martin le pareció que faltaba algo. Se sentó en su piano, escribió un par de líneas y salió esta: una de las mejores canciones de la banda inglesa. Brillante canción.  

I was here – Beyoncé
Debo confesar que pocas veces una canción me hace llorar. Con “I was here” pasa algo interesante, y es que las lágrimas no son de dolor o tristeza. Yo diría que son de alegría y satisfacción que te ayudan a seguir luchando para alcanzar tus objetivos como ser humano en el mundo. La canción es escrita por Diane Warren y, según ella, esta es la mejor canción que ha escrito en su gran experiencia (ella también ha escrito canciones como “I don’t want to miss a thing” de Aerosmith y muchas de sus composiciones han estado nominadas a los Globo de oro, los Oscar y el Grammy). Beyoncé le pone su voz, su alma y toda la energía aesta canción que, para mí, es la mejor balada del 2011.  

Run the World - Beyoncé
Poderosa, sensacional y enérgica: así es “Run the world”. El primer single de “4” resultó, aunque siendo un sample, el himno de millones de mujeres alrededor del globo y aunque no llegó a las primeras posiciones por factores ajenos a ella, Beyoncé lo dejó todo en el video que es, sin duda, el mejor del 2011.

Mr. Know it all – Kelly Clarkson  
Kelly Clarkson ha sido la única de las ganadoras en American Idol que ha tenido un impacto global y recordación entre la prensa. Después de una pausa, regresa con “Stronger”, un álbum que combina canciones de su estilo y un poco de lo nuevo que suena en la radio. “Mr. Know it all” es una canción muy pop con letra fuerte y con la que me sentí identificado este año.
 
Guadalupe – The Mills  
La única canción en español de este conteo es de mi banda de rock favorita en Colombia. “Guadalupe” es una canción perfecta, una sobredosis de nostalgia. Un ataque de soledad, un poema sin título. Un mensaje que ronda dice: “Hagamos de esta canción una oración”. Si es así, es una de las mejores oraciones que haya escuchado en mi vida.

You Da One - Rihanna  
“Baby, I love you, I need you here. Give me all the time”. Ese ritmo de reggae a Rihanna le queda bien. Y no es para menos, nació en las islas del caribe, ella sabe como hacerlo. “You Da One” es la primera canción que puedes escuchar en “Talk That talk”, su sexto álbum de estudio, y es también el segundo sencillo de la producción discográfica que es, en la carrera de la artista, la que más rápido ha alcanzado la barrera del millón de copias vendidas en Estados Unidos.  

Someone like you – Adele  
La primera vez que escuché esta canción fue el 15 de febrero de este año, durante el performance de Adele en los Brit Awards, quizás antes de escuchar “Rolling in the deep”. Quedé atrapado. No se si fue su voz, su presencia en el escenario al lado de un piano o la situación que atravesaba en el plano sentimental de ese mes, pero entendí que esa iba a ser una de las mejores canciones del 2011 y no me equivoqué.

Price Tag - Jessie J Feat. B.o.B. 
Para que me gustara la canción fue un proceso bastante largo, así que está entre mis favoritas porque fue de las que más escuché en 2011 (la canción fue lanzada en enero). No me gusta Jessie J, me parece una artista bastante arrogante con el trato en las entrevistas que he visto, pero agreguemos que la canción tiene a B.o.B. como invitado especial y que el coro es pegajoso.


Moves Like Jagger - Maroon 5 Feat. Christina Aguilera
Las guitarras, los silbídos, el beat, el toque electrónico.. hay tantas cosas de esta canción que me gustan y la hacen un buen producto del pop (Porque Maroon 5 es la banda de Rock con más Pop que haya visto) y es una de las más exitosas del 2011. Solo dos cosas no me gustaron: el video es bastante flojo para la fuerza que irradia el tema. Y lo segundo, es que Christina Aguilera con su corta aparición grita exageradamente y se tira el final. Los duetos son para complementar, no para lucirse.

Rolling in the deep - Adele
El gran éxito de Adele del 2011  

We found love – Rihanna
Gran producción de Calvin Harris, excelente tema discotequero. Rihanna es la reina de las pistas de baile y con esta canción lo demostró.  

Masterpiece – Madonna  
Como preámbulo de su nuevo álbum, catalogado por Billboard como el más esperado del 2012, Madonna recibió una nominación por esta canción en la categoría de “Best original song in a motion picture” en los Globo de Oro, y que hace parte de la banda sonora de su película “W./E.”. Desde hacía mucho Madonna no hacía una balada en sus trabajos discográficos, y es interesante leer que “Masterpiece” salga a la luz de esta manera.  

Shake it out – Florence + the Machine
Esta mujer no deja de sorprender con su voz. Esto no es rock, es algo fuera de este mundo. Una de las mejores canciones del 2011 por ser tan extraña y tener una letra muy diferente a lo que haya hecho esta banda desde que saltó al estrellato con su pasado álbum.  

Countdown – Beyoncé  
Una de las grandes canciones en la carrera de Beyoncé y destacada por Rolling Stone, Spin, NME y muchos portales como de las mejores del 2011. Es una combinación bastante extraña de sonidos y pausas, y más sonidos y más pausas. No suena a nada que esta mujer haya hecho antes en su carrera como cantante.

29 de noviembre de 2011

Miedo de ti, miedo de mí

Siempre que te veo se repite la misma escena: me llamas, brillas, bailas y cantas al ritmo de lo que suena. ¿No te atreves a decirme que me desprecias? Yo tampoco me atrevo, prefiero tenerte miedo.

Claro, quieres que esté a tu lado porque me quieres hacer daño. Tus actos lo demuestran, no soy ciego. Me susurras al oído, me seduces con tu silbido. ¿Ignorarte? Es un reto que me he puesto tantas veces y aún no puedo terminar de contar cuántas han sido las oportunidades en que por poco me absorbes.

No seré yo quien te despierte cada mañana, con el remordimiento solar a través de mi ventana, con mi boca empalagada con tu sabor amargo y cobarde, y mis ojos tratando de buscar un punto fijo entre la oscuridad que irradias. No seré yo quien caiga en tu truco. Quieres verme caer, quieres verme expulsar mi dolor, mi ira, mi alegría y mi silencio. Quieres llevarme a bailar a tu ritmo, haciéndome olvidar lo que tengo a mí alrededor para que me concentre en ti.

Me es complejo descifrarte, saber qué es lo que quieres conmigo. Sabes que te tengo miedo, sabes que te huyo. Te he dicho tantas veces “no quiero” que ya se vuelve un espiral tedioso volver a intentarlo. Sin embargo, tú no sientes eso por mí. Quieres exprimirme como lo haces con los demás, quieres tomarme de la mano, llegar hasta mi boca, ingresar a mi cuerpo. Quieres estar conmigo por unas horas y luego salir de aquí como si nada.

No pienso caer en tu juego. Te tengo entre ceja y ceja y no olvido un solo instante en el que me miras con deseo, con ganas de capturarme en tu juego. No cedo, no me doy por vencido.

Sí. Te digo entre el escándalo que he intentado seguirte, que a veces despiertas en mi los más bajos deseos. De esos que eres capaz de hacer. Tal vez mi miedo no es tan miedo como parece. Es miedo a mi, a la reacción. Al detestable efecto que causa tu hipócrita reacción de usarme como tu herramienta, así como lo haces con el resto.

Ingenuo soy, imbécil lo dudo. Prefiero tenerte miedo de aquí al final de mis días antes que amanecer en mi cama a tu lado, dominando mi mente y volviendo locos mis sentidos. Solo me queda seguir cumpliendo mi cita obligada contigo, ante la vista de los demás y las luces detrás de mí impulsándome hacia ti. Es ahí donde me aparto, extiendo mi mano a la altura de mi cara, te digo que no. Elegí ignorarte nuevamente. Elegí salvarme y que nada pueda tocarme. Ser inmune al silencio y a tu maligno deseo. Elegí seguir construyendo la barrera del miedo que tu construiste en mí y que yo no quiero derribar.

Elegí ser yo.

Imagen cortesía de edomingo

25 de noviembre de 2011

Cuando me enamoré de Britney Spears



1998 pasaba. Estaba en 3er grado de primaria y las boy bands invadían las pantallas de los televisores. Todos cantando la misma canción, todos bailando al mismo son. Estaba en casa de mi abuela, lo recuerdo perfectamente. No teníamos televisión por cable en mi casa (cosa que no me importaba casi porque no era consumidor de la pantalla chica) y justo ese día descubrí, entre muchos canales, la gran vía de expresión de los jóvenes de mi generación: MTV.

Todo se veía fantástico: un mundo donde te conectabas con la fantasía, muchos colores, sonidos, oscuridad y nada de realities insulsos y vacíos. Luego de un comercial extraño, la tv mostró en primer plano los pies de mucha gente, pupitres escolares, faldas hasta la rodilla, un lápiz entre los dedos, una profesora nada agradable, y una mirada de una estudiante de escuela mirando fijamente el reloj para escapar de clases: era Britney Spears.

No se si fue el piano o el beat electrónico suave. Mis ojos durante 3 minutos presenciaron el inicio de una nueva era del pop mundial y a la vez la transformación de la palabra “show” en el mundo del espectáculo. “…Baby one more time” es, sin dudas, la canción ícono de la posteriormente llamada “princesita del pop”. Fue un éxito total en mis oídos, fue la primera canción en inglés que me aprendí de principio a fin.

¿Qué hizo el primer single mundial de Britney un himno de masas? Nos entró por los ojos: la imagen de colegiala un poco rebelde, cansada de la rutina y mostrando un poquito de piel se volvería en el tema de moda, acompañada de una muy bien lograda canción de quinceañera, que en su letra ofrecía una reclamación a la vida por la soledad frecuente que, como todo joven, afronta en algún momento de la adolescencia. Britney revivió el género Pop y fue el máximo estandarte de la juventud nacida en la década de los 90's a nivel mundial.

“…Baby one more time” subiría como la espuma en el mundo. Vimos el nacimiento de una estrella con brillo enceguecedor que parecía, a simple vista, (yo también lo pensé) que sería un simple “chicle” de moda al cual desecharíamos al dejar el sabor en la boca. Pues no. Los ciegos fuimos nosotros al crear prejuicios por su menuda figurita y timidez evidente en una industria musical donde mandaba el más fuerte y escandaloso. Ella lógicamente no se quedó atrás por la competencia y se atrevieron a la portada famosa de Rolling Stone, con el tema de colegiala de blusa abierta y acostada en una cama, que pondría en discusión si esa imagen angelical que proyectaba en sus videos y entrevistas era solo un gancho publicitario. Para nada la afectó, solo la hizo aún más popular.

El “My loliness is killing me. I must confess i still believe” sería como el ave maría de millones de jóvenes alrededor del globo que sucumbían ante las canciones de la inocente niña nacida en el estado de Lousiana. La “Britneymanía” se desataría en lo que hoy conocemos como millones de álbumes vendidos, singles #1 alrededor del mundo, giras de conciertos a reventar, portadas de revistas, videos musicales en todos los canales y hasta películas como “Crossroads”, protagonizada por ella misma.

Hoy el panorama es distinto. De la Britney que conocí y deliré por muchos años muy poco queda, difícilmente puede bailar y dejar boquiabiertos con sus movimientos como en sus épocas doradas, y, escándalo tras escándalo, volvió, en un momento de su carrera, un desastre que ni ella pudo manejar. Sigue haciendo buena música (“Femme fatale”, “Circus” y en especial “Blackout” son prueba de eso), pero prefiero recordar con nostalgia la impresión, el impacto y los buenos momentos que sentí cuando era un niño y al tener mi primer contacto con la música pop. Por eso te agradezco, Britney.